«Muerte, ¿dónde está tu victoria?» Reseña de Gonzalo Gragera en el Diario de Sevilla

L duelo. La pérdida. La muerte del ser querido. Es un tema recurrente en la literatura que hoy se publica en España. Lo que no es tan habitual es la manera en la que lo aborda el poeta Álvaro Petit Zarzalejos en el poemario Lograr el amor es alcanzar a los muertos, publicado por Siltolá. En los poemas del autor leemos el dolor de la pérdida, el vacío, la falta del padre, la resignación, las preguntas –y la frustración– ante la experiencia de la muerte. Pero no se incurre en el sentimentalismo, que sería lo previsible, ni en el desahogo emocional, que es casi lo inevitable. Digamos que la experiencia pertenece a la persona, pero en este libro prevalece el poeta.

Un poeta, Petit Zarzalejos, que nos recuerda a Martínez Mesanza, en los tonos, en los registros. En ese verso que contiene música y cadencia, solemne sin resultarnos pretencioso, y que nos invita a la lectura reposada, serena. Hay poemas estremecedores, que realmente conmueven. Así en el arranque de «Noches de insomnio»: «Se me muere el alma entre las manos, / y temo morir con ella; el alma, padre, / mi alma océana y desértica, / y me muero, padre, me muero yo con ella. / ¡Es este mundo que me ha quedado, / este mundo que es sólo sangre en silencio!». Son imágenes muy notables, desde el alma llena y a su vez vacía hasta la descripción del mundo como «sangre en silencio». Es exactamente lo que queda tras la muerte de un progenitor. Queda extrañeza, horror y el desconcierto.

 

Texto completo

Deja una respuesta